Sobre el rescoldo - Por: Luis Alberto Cazanave

Opinión 06/01/2017
Cuando aún no se ha disipado el humo ni las cenizas en el monte, lo que empezamos a advertir es, como de costumbre, que los responsables de todo lo ocurrido y en todos los niveles, siguen buscando la forma de evadir la responsabilidad y trasladar las culpas a otros.
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Foto Gentileza Jorge Tanos - Vacas quemadas en La Adela - www.noti-rio.com.ar

Esto es una constante en nuestra provincia. Nadie tiene el coraje de asumir con responsabilidad las consecuencias de un desastre anunciado. Y como siempre, en medio de esa discusión chata han quedado los productores afectados, chicos, medianos o grandes. Huérfanos aún de toda contención, económica, productiva, pero, fundamentalmente, de la falta de responsables que se hagan cargo.

 Esto, es moneda constante cada vez que existe algún tipo de problema, por lo menos en nuestra región. Embarrar la cancha, diluir responsabilidades, hacer culpables a las víctimas y, en todo caso, puede que a veces tengan todas estas explicaciones alguna cuota de verdad. Pero poner verdad, en una mentira, es una forma de mentir mejor.

Está claro que faltó previsibilidad a nivel provincial. Cuando todo el mundo advertía que este era un año extremadamente lluvioso, que había generado una cantidad importante de forraje en el monte y que, cumplido ese ciclo, se convertiría en material de combustión para el fuego, estábamos diciendo “estamos fumando en un polvorín”.

La BOT de Victorica (Base de Operaciones Transitorias) nunca se habilitó como en otros períodos. Y todos sabemos que el tiempo, en los fuegos, es fundamental. No es lo mismo llegar desde Victorica a La Pastoril o Santa Isabel, que salir desde Santa Rosa. Eso a manera de ejemplo.

Se habla de que, en muchos casos, los productores no habrían hechos picadas perimetrales o internas, como forma de contención de los fuegos. Esto puede que sea la mitad de una verdad. Porque la otra mitad, es que el que tiene el poder de policía para fiscalizar que esto se cumpla es el gobierno provincial. Sobre esto, también cabría preguntarse por qué había picadas de Defensa Civil que no estaban limpias o en condiciones como recomienda el propio gobierno. ¿De quién es la responsabilidad? ¿Es del gobierno provincial, de los municipios? ¿Reclamó alguna gremial agropecuaria para que todas estas previsibilidades se tuvieran en cuenta?

Y como siempre pasa, todo lo que está ocurriendo hoy en tiempo real, debió haber ocurrido hace dos meses atrás o más. Los dirigentes que representan a los productores… ¿estuvieron a la altura de las circunstancias?, ¿reclamaron en tiempo y forma?

Hasta ahora nos hemos referido solamente a esta tragedia en términos de desastre económicos y productivos, pero todo el mundo sabe que cada unidad de producción en el caldenal, es a su vez parte de un ecosistema casi único en el mundo. ¿Quién se va a hacer cargo del desastre ecológico ocurrido? ¿Podremos saber alguna vez cuál fue el verdadero daño ocurrido en especies autóctonas de la flora y la fauna pampeana?

Aquí tampoco habrá respuestas. Las lluvias, que en algún momento llegarán, reiniciarán un ciclo, todo se habrá olvidado y los mismos funcionarios responsables, volverán a ocupar los escenarios, los micrófonos y las cámaras, para decir otra vez, qué es lo que van a hacer.

Gobernar también es establecer prioridades. Y en una provincia como La Pampa, donde el PBI tiene una altísima incidencia agropecuaria, estar desatento a los riesgos que ocurran en este sector, no es poca cosa.

Por último, una sugerencia a autoridades gubernamentales, a modo de cierre: traten de ubicar algún mendocino con campo quemado, así le echamos la culpa a la vecina provincia de Mendoza.  

Info Huella

Redacción - Email: ddinfohuella@gmail.com

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