Combate desde el aire: se queman más de 100 mil hectáreas en Mendoza

Nacionales 08 de enero Por
Las hectáreas afectadas superan las 100.000, con un perímetro del incendio de 350 kilómetros aproximadamente, según el último parte del Plan de Manejo del Fuego emitido ayer a las 14.
fuegomzas

Pocos días después casi todos los focos estaban controlados menos uno, que antes de extinguirse se potenció con los caprichosos vientos, la alta temperatura y baja humedad. Y el panorama comenzó a ir a peor. 

Los frentes continúan situados al norte y sur del río Diamante. Los alrededor de 150 brigadistas combaten los focos situados en Alvear y San Rafael "mediante ataque directo, con el uso de maquinaria, contrafuegos y aviones hidrantes" y además "colaboran varias instituciones y pobladores de la zona", de acuerdo al informe oficial.

Los daños en campos son importantes, hay kilómetros enteros de alambrados arrasados. Cada kilómetro de alambrado tiene un costo de entre 40 y 50 mil pesos. A eso se suman los animales muertos, cuyo número los ganaderos no sabrán bien hasta que todo haya pasado y se pueda apreciar bien la magnitud; cinco puestos afectados y caída de tendido monofilar en ruta 203 por encendido de poste, por lo cual la zona se encuentra sin energía.

Fuego indomable

Brigadistas con experiencias comentaron a esta diario que pocas veces vieron situaciones similares. Características únicas que asombraron. Vientos indomables que cambiaban de dirección varias veces en el mismo día (y con él el fuego), temperaturas de más de 40 grados en la zona, muchos días seguidos de humedad muy baja, lo que favorece la sequedad de la vegetación y con ello que ardan mucho más fácil.

Es lo que técnicamente se llama carga de combustible, que ha sido muy alta. El viernes llegó más ayuda en máquinas de los municipios de Alvear y San Rafael y brigadistas de Buenos Aires y La Llave, que se sumaron al centenar de personas que viene trabajando en la zona.

En la base de Incendios Forestales de Monte Comán, donde se centralizaron las tareas, hubo voces que recordaron que este siniestro tiene muchas coincidencias con el del 2001, que dejó siete personas muertas y 800 mil hectáreas quemadas.

La elevada carga de combustible de los pastizales, las temperaturas altas, las direcciones variables del viento y las tormentas son características que se repiten, además de la baja humedad.

"Fue un comportamiento extremo como ahora, combustible (la carga vegetal), meteorología, mucho foco secundario y la temperatura, viento y humedad no permitía que pudiéramos trabajar", comentó días atrás Marcelo Mosiejchuk, del Servicio Nacional de Manejo del Fuego.

Fuente y Foto: Uno San Rafael



Info Huella

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