La política en espera y el arte de sacar cuentas

Opinión 22/02/2017 Por
La política pampeana está en estado de espera a poco de iniciarse un año electoral. No es que no se acerquen las definiciones, pero en todas las fuerzas están observando cómo se desarrolla el escenario nacional para definir cómo afrontarán el armado de listas para los comicios de agosto, cuando se realicen las primarias.
urnas

Por Norberto Asquini


La cuestión central es la situación del gobierno del presidente Mauricio Macri. No pasa buenos momentos y las encuestas que consultó el mandatario antes de viajar a España muestran que no le está yendo bien y que su nivel de aprobación ha caído. Dos golpes duros y seguidos fueron el polémico acuerdo para condonar a su padre una deuda de 70.000 millones por el Correo y los cambios en los haberes de los jubilados que iban a cobrar de menos. En ambos casos dio marcha atrás con la medida, mostrando otro capítulo más de lo que se denomina la prueba-error o de una gestión de idas y venidas. Otro costo político más, en un gobierno que asumió con la promesa de la eficiencia del Estado como bandera, pero que no parece demostrarlo al tomar ese tipo de medidas.

La cadena de tropiezos llevaron a tensiones dentro de los aliados de Cambiemos y desde los medios que lo apoyaron, como Clarín y La Nación, se dijo que ya "se agotó el margen" para los errores en un año electoral, como tituló el principal columnista del segundo, Joaquín Morales Solá. Mientras tanto, el gobierno apuesta a revertir un escenario complicado con un repunte en lo económico durante el segundo trimestre del año, la otra faceta en la que no ha podido hacer pie.

La segunda cuestión, vinculada a la primera, es cómo va a encarar el peronismo las elecciones, qué hará el kirchnerismo y si el PJ continuará fragmentado para enfrentar a Cambiemos.

 

Aguardando la señal de Verna

En La Pampa, frente a este panorama, todo parece haber quedado supeditado a lo que ocurra con el gobierno de Macri. Las definiciones se han ralentizado, si se compara este tiempo con otros años electorales. El gobernador Carlos Verna apenas tuvo que abrir la notebook en su despacho y leer la noticia del affaire del Correo y sonreír para darse por satisfecho que la estrategia de confrontación adoptada para con el presidente está bien encaminada. Estos dos primeros meses del año se fue profundizando la postura del oficialismo pampeano con la Casa Rosada. Los vaivenes mediáticos sobre la invitación o no al gobierno de La Pampa para presentar el Plan Patagonia fue parte de esa tensa relación ya planteada. Verna finalmente concurrió al acto, aplaudió que se haya pasado a la acción, pero no dejó de criticar.

Si la línea política para la próxima campaña ya está definida en confrontar con Macri, y la situación actual del gobierno nacional ayuda y mucho, no pasa lo mismo con la cuestión de cómo afrontarla. El marinismo espera que el gobernador se comunique con el presidente del PJ, Rubén Marín, para consensuar cómo y cuándo se definirán las listas. Los intendentes vernistas preguntan a funcionarios cuándo habrá definiciones. Hay quienes se muestran como posibles candidatos como Roberto Robledo, aunque aclara que el gran elector es el mandatario. El jorgismo espera que uno de los suyos sea el elegido. Hay intendentes con pretensiones. El kirchnerismo en el PJ, hoy disperso, espera los movimientos que hará Cristina Fernández en Buenos Aires. Una lista del PJ encabezada por ella, un resurgimiento de su figura, puede promover algún movimiento propio en tierra pampeana, piensan algunos de sus seguidores.

 

Alianza en stand by

La espera también ha golpeado al Cambiemos pampeano. En Propuesta Federal o el PRO ya no hay tanto optimismo de conformar una mesa de Cambiemos local, como han ordenado desde la cúpula nacional. Aguardan definiciones del radicalismo.

Partido más orgánico o consensualista, que escucha las bases aunque las definiciones las tomen los de arriba, la UCR tiene varias instancias que pasar. Este viernes y sábado se juntan en Villa Giardino, Córdoba. Allí chocarán quienes promueven Cambiemos -como ocurre con la cúpula partidaria más cercana al gobierno- y quienes la resisten -como en CABA donde irán en listas separadas con el PRO-. El encuentro tiene un tono académico, pero por debajo se disparará un debate que está apenas contenido. Pero faltan otras instancias más para mayores definiciones: una reunión en marzo de la UCR pampeana, la Convención Nacional el 3 de abril en La Plata y seguramente después la Convención Provincial donde se definirá la estrategia de alianzas.

El diputado nacional Francisco Torroba, el principal precandidato que tiene la UCR, ya avisó que su postura será continuar como Frepam, crítico a la subordinación radical a la Casa Rosada. Entiende que la discusión nacional finalmente dejará librado a cada distrito a una estrategia electoral propia. A la espera de esta resolución está el socialismo, que ya anunció sin decirlo con los carteles pegados en Santa Rosa que tendrá lista propia con Luis Solana, en el Frepam o por fuera si el radicalismo se define por Cambiemos.

Enfrente en la UCR, quienes promueven el frente con el PRO han aplacado los ánimos tras la crisis del Correo y las jubilaciones. El presidente partidario, Hipólito Altolaguirre, otro que piensa en 2017, tuvo que criticar las medidas de la gestión macrista.

 

Los otros que sacan cuentas

Hay otros partidos que esperan llegar a definiciones cuando se aclare el panorama nacional, o el escenario electoral de Provincia de Buenos Aires, donde se dará la "madre de las batallas". Otros cultores del arte de sacar cuentas en la política, como pasa con los partidos mayoritarios. La alianza entre Sergio Massa y Margarita Stolbizer avanza lentamente, y el massismo, en su vertiente Pueblo Nuevo, analiza qué hacer. "Prima en nosotros la vocación frentista, y el massismo tiene diferentes alianzas en cada provincia", dicen sus interlocutores. ¿Qué caminos puede tomar? En degradé, las opciones pueden ser una alianza con el PJ -si hay acuerdo con Massa y hay lugares en la lista-, una charla con el Cambiemos-PRO que busca ampliar su pata peronista, o una línea como la bonaerense, con el GEN pampeano.

Y también el kirchnerismo de Nuevo Encuentro observa los movimientos bonaerenses. Si Cristina Fernández finalmente es la candidata del PJ, como dijimos, podría darle un viento de cola a sus aspiraciones.

Frente a su notebook, el gobernador Verna hizo otra sonrisa esta semana. La detención del general César Milani en una causa por delitos de lesa humanidad confirmó su posición de no haberle votado el pliego en 2013 cuando era senador. Pero también de haber sido siempre crítico a CFK. El PJ pampeano, en ese marco, navega por la ancha avenida del medio entre el macrismo y el kirchnerismo.

Norberto Asquini

Columnista en InfoHuella

Te puede interesar