La ficha pampeana en el escenario político nacional

Opinión 13 de octubre Por
La disputa electoral entre el peronismo pampeano y el macrismo no es una cuestión aislada en el contexto político nacional. El resultado del domingo 22 de octubre supondrá también colocar la ficha de La Pampa en el rompecabezas nacional de acuerdo al color ganador.
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Por Norberto G. Asquini


Si bien La Pampa es una provincia periférica en el escenario político nacional, no deja de tener su lugar o importancia a la hora de "contar los porotos" o hacer los análisis finalizada la elección. Sobre todo por la relación conflictiva entre las gestiones de Mauricio Macri y el gobernador Carlos Verna. De hecho, un medio nacional al hacer un listado de cómo ubica la Casa Rosada a los mandatarios provinciales de cara a las negociones pos-electorales a raíz de las reformas que está impulsado, coloca a Verna entre los "duros" junto a Gildo Insfrán de Formosa, Alberto Rodríguez Saá de San Luis y Alicia Kirchner de Santa Cruz, dato nada novedoso que se terminó de confirmar en esta campaña legislativa.

Macri busca otro 1985

¿Cómo encaja La Pampa en el armado nacional de Cambiemos? La visita fugaz del presidente Macri a Santa Rosa muestra que esta elección no es indiferente. Ganar en la provincia es importante, por lo que representaría en su disputa con el mandatario provincial y para sumar un distrito más de los que considera que va a ganar. Su arribo a La Pampa pudo interpretarse de dos maneras: sabe que Cambiemos va a ganar la elección y por eso vino seguro a dar su respaldo; o sabe que los números no le están dando como en las PASO y llegó para ayudar a apuntalar a los candidatos.

Macri y el Cambiemos pampeano están esperando que 2017 se convierta en otro 1985. En ese momento el presidente Raúl Alfonsín, todavía en su "primavera" y funcionando su política económica, alcanzó la proeza de ganar, como oficialismo, en los cinco principales distritos del país. Sumó triunfos en veinte provincias, una de ellas La Pampa. Esa fue la única elección que el PJ perdió mano a mano en la provincia con otro partido desde la recuperación de la democracia. En otras oportunidades, los votos de las fuerzas no peronistas superaron a los del PJ, pero ante la división en la oposición, el justicialismo pampeano siempre se impuso. Esta vez la oposición irá unida.

La de 1985 fue una elección particular en la que la UCR obtuvo a nivel nacional el 43% de los votos, y el PJ, dividido, sumó en torno al 34%. En estas legislativas de 2017, algunos encuestadores hablan de que podrían subir los apoyos conseguidos por Cambiemos en las PASO hasta el 40%. La "ola nacional" de apoyo o la expansión del voto macrista se sostiene porque el escenario económico se ha mantenido estable y las consecuencias de algunas medidas o anuncios de reformas -que deberían preocupar- no han surtido ningún efecto negativo. Cambiemos tiene en PBA como rival al kirchnerismo y eso lo ayuda a sostener el respaldo conseguido. Una disputa que se desparrama a todo el peronismo en el país. Y la nacionalización de la campaña lo ha ayudado: en televisión un spot de Jujuy, Santa Fe o Entre Ríos tiene los mismos colores y frases que las utilizadas en La Pampa. El efecto asociativo, sumado al efecto contagio, ayuda a la boleta pampeana.

El PJ pampeano en el concierto nacional

El Partido Justicialista pampeano enfrenta una elección difícil en el marco del peronismo nacional. En lo local, al gobernador Verna y a su entorno se los ha visto más conformes en los últimos días. Hay una encuestas realizada por el gobierno que mostraría una mejora con respecto a las primarias.

La crisis del PJ nacional es acentuada por la carencia de un líder con potencialidad presidencial, por su rol como oposición al macrismo y porque unos y otros, K y no K,  se necesitan mutuamente porque por ahora ambos en solitario serían fagocitados por Cambiemos. Si bien en La Pampa se encontró la fórmula para la unificación de todas las tendencias frente al gobierno nacional, un modelo para otros distritos.

Si la marca Cambiemos nacionaliza la elección y unifica campañas, el peronismo en el país se esfuerza para sostenerse en cada trinchera provincial frente a la dispersión y la fragmentación nacional. Las campañas de los peronismos, al menos en algunos distritos, tienen también un hilo conductor. La defensa de los intereses provinciales frente a los avances y las medidas de Nación también lo encontramos como mensaje en las campañas de Córdoba y Entre Ríos. Dos provincias en las que el peronismo perdió en las primarias. Todas las gestiones justicialistas están amenazadas.

Los gobernadores peronistas, como Verna, miran cómo en Provincia de Buenos Aires ese escenario electoral los afecta a todos en su propio territorio. En la geografía bonaerense la ex presidenta Cristina Kirchner es una figura polarizante, con un núcleo de apoyo duro, pero con un techo electoral por el rechazo que genera en parte de la ciudadanía. Su figura le otorga al macrismo un rival perfecto para confrontar y su presencia divide al peronismo nacional y no permite la renovación. En lo electoral, ese efecto parece arrastrarse a las provincias, con la ayuda de los medios oficialistas. La campaña para CFK se ha puesto difícil y las encuestas marcan que saldrían en segundo lugar. Los últimos spots que se han visto de su campaña pidiendo el voto útil o sus ahora frenéticas entrevistas en distintos medios muestran un giro que tendería a revertir esta situación.

Mientras tanto, se ha ido tejiendo en el peronismo del interior, a la espera del resultado bonaerense, algunas redes para comenzar a reconfigurar el escenario político que vendrá. Algunos analistas esperan que se conforme un polo dentro del peronismo del interior de la mano de los gobernadores, que ya se había insinuado pero que quedó frizado tras las primarias y los resultados en contra. Los mandatarios apostarán a un bloque propio en el Congreso, ajeno al kirchnerismo y con el posible regreso de dirigentes como Sergio Massa, a los que no les fue nada bien. Ese es el camino que comenzaría a andar también el peronismo pampeano. Pero todas son especulaciones: el resultado en PBA definirá todo, si CFK gana quedará todavía como una figura central de la política nacional, si sale segunda comenzará a desandar su retiro.

 

Norberto Asquini

Columnista en InfoHuella

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