Verna el tiempista y la burbuja del PJ pampeano

Opinión 23 de julio de 2018 Por
El gobernador pampeano Carlos Verna se ha convertido en un tiempista dentro de un escenario nacional turbulento.
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Por Norberto G. Asquini / Columnista en InfoHuella


No hay quien lo apure de cara a 2019 y vive un momento único: figura visible en el disperso y dividido mundo peronista, gobernador que marca los límites al ajuste macrista y dirigente central de la política provincial acariciado por la aprobación en las encuestas encargadas. En tiempos de crisis económicas y realidades complejas, el PJ pampeano vive su propia burbuja de la mano de Verna.

Las encuestas y el ajuste

Hay en estos días una realidad palpable en el segundo piso de Casa de Gobierno: la encuesta realizada por el consultor Hugo Haime marca la aprobación de la figura de Verna, con una distancia de varios cuerpos con respecto a cualquier proyecto de la oposición.

Macri cae en su aprobación, como su marca Cambiemos, pero todavía mantiene alguna expectativa. Hoy por hoy será difícil para Cambiemos pelear mano a mano, con la situación actual, con una boleta encabezada por Verna.

El mandatario marca además distancia con los gobernadores que avalaron el acuerdo con el FMI, moderados en sus posturas y apretados por las deudas con Nación. Si el slogan en 2017 era Macri o La Pampa, ahora cambió a La Pampa o el ajuste. Frente al FMI y las medidas macristas, Verna impone una barrera para mostrar que la crisis nacional no afectará a La Pampa como ocurre con otras provincias. Pretende ante la tormenta nacional con aumento del dólar, baja del consumo e inflación galopante, que los nubarrones con golpeen la provincia, aunque se sientan en la calle.

La tormenta y la burbuja

El gobernador ha creado así una burbuja para el PJ pampeano. Solamente hay una cuestión que lo apura. El ajuste nacional llegará en su momento a La Pampa con recortes de programas y esta semana serán anunciados. En Casa de Gobierno estiman que no será tan brusco: la provincia no recibe fondos para obras públicas como otras jurisdicciones y se está haciendo cargo de programas nacionales, analizan los voceros. Igualmente el recorte se hará sentir y podría afectar fondos como el incentivo docente. La Provincia deberá afrontar así la tormenta local.

Por ahora, en tiempos de administrar la escasez, la gestión vernista anuncia una nueva licitación para el techo del Megaestadio, una piedra en el zapato justicialista y bandera de la oposición para mostrar el despilfarro. Lanza las perforaciones en el Acuífero del Valle Argentino para evitar el malhumor santarroseño cuando falta el agua del Acueducto del Río Colorado. Y los cambios en su gabinete han funcionado: el ministro de Salud Mario Kohan lanza anuncios en cuanto puede y el de Seguridad, Tato González, tiene una agenda de operativos de siete días por siete para mostrar que no se extraña a su antecesor tras haber sido echado. El gobierno aplica la cláusula gatillo con los estatales y negocia para los próximos meses. La burbuja parece sostenerse.

Marcando los tiempos electorales

Verna, dijimos, es un tiempista. Marca los tiempos electorales provinciales y condiciona los escenarios. En agosto, en el Congreso del PJ, se definirá el desdoblamiento de los comicios con los nacionales, una definición que va cercando a la oposición, hoy golpeada por la crítica realidad nacional y enmarañada en sus propias divisiones internas. El calendario se acorta y el único que lo marca es Verna. Cambiemos pampeano sufre de algo que tiene el PJ: un claro liderazgo. Esto además aleja al PJ pampeano, hoy una estructura que apuesta a la reelección de la figura del mandatario, de las internas nacionales. “Primero definimos nosotros, después que cada sector apoye al candidato a presidente que quiera”, parece ser el mensaje que baja del entorno vernista.

El Congreso también definiría una marco amplio de acuerdo para el PJ, y la idea parece ser una coalición en la que estén todos los que tienen un límite: Macri. Allí se espera la suma de las partes: las líneas del PJ, mayoritarias y alternativas, los kirchneristas, los massistas, y los partidos satélites o filoperonistas, desde Nuevo Encuentro hasta la invitación al humanismo.

Una fecha estratégica para el calendario electoral será el 22 de junio de 2019. Ese día se definen las listas para las boletas nacionales. Verna podría definir la elección a gobernador antes o después de ese día. Si es antes, aceleraría los tiempos dejando sin margen a la oposición para armar una boleta competitiva.

Escuchando a todos

Vamos ahora al plano nacional. El peronismo lanza nombres de precandidatos a presidente para 2019 que le compitan a Macri. Algunos afirman que se llega a ganarle en la situación actual, otros que la Casa Rosada podría recuperarse. Verna mira el escenario nacional cruzado de brazos mientras recibe llamados. Es una fuente de consulta de muchos dirigentes. Y no se cierra a cualquier posibilidad. Habla con el peronismo federal, con Sergio Massa que lo visita y que quiere una Paso presidencial sin la presencia de CFK y tampoco esquiva los contactos y charlas con CFK, la que mejor mide mientras Macri es discutido. “Macri lo hizo”, tituló Diario Textual sobre el acercamiento con la ex presidenta que parecía imposible hace algunos meses. Igualmente la situación no está fácil de discernir. CFK sube algo en las encuestas y es la que más mide del peronismo, pero sigue teniendo una imagen negativa alta y resistencias. El resto de los candidatos del peronismo federal no se acerca a los dos dígitos.

Del lado de Cambiemos, ante la dura realidad nacional, esperan que una recuperación económica en 2019, como vaticinan algunos economistas, empuje nuevamente a Macri en las encuestas. Verna está atento a la crisis nacional, pero va administrando los tiempos económicos y políticos. Mientras sostenga la burbuja, el PJ pampeano estará fuerte en la provincia.

Norberto Asquini

Columnista en InfoHuella