Santa Isabel: preocupación por la Salud Pública en el oeste

Opinión 21 de agosto de 2018 Por
Desde hace tiempo se viene manifestando la disconformidad en la población con respecto a la Salud Pública en Santa Isabel, oeste de la provincia de La Pampa.
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Por: Silvia Viglianco

Santa Isabel / Docente / Militante por los ríos en el oeste


Más de 3.000 habitantes que vivimos en Santa Isabel, sumados a los que transitan las rutas, debemos concurrir a la única posibilidad de atención primaria de la salud. El único hospital público que existe en la localidad.         

  Es verdad que hay varios profesionales (cardiólogo, traumatólogo, pediatra, oculista) que concurren periódicamente y suman a una atención más compleja. Pero una sola vez al mes para atender a toda la población, muchas veces no alcanza.

Además, muchas veces hay  un  solo médico  clínico para atender todos los requerimientos. Sobrecargados de horas, realizando guardias, viajando ante emergencias. Muchos de esos médicos, monotributistas, a punto de jubilarse.

Todo es entendible. Pero entiendan a la población. Los vecinos de Santa Isabel no somos mercancías, somos seres humanos que concurrimos enfermos a buscar una solución. El trato cordial  y hacer menos extensas las esperas serían una posibilidad.

También  turnos que hay que sacar muy temprano, demasiado: a veces en horas de la madrugada. Para realizar un trámite para el carnet de conductor o completar una orden de medicación debemos “perder” una jornada laboral. Para solicitar un alta en esta época invernal, las madres de los numerosos niños que tuvieron varicela,  padecieron pacientemente la espera en el nosocomio.

La posibilidad de capacitarse prácticamente en la región es complicada, los aparatos son obsoletos, las grandes distancias, podrían llegar a ser motivos para que no todos quieran trabajar en el oeste. Sólo quienes pertenecen a la zona conocen la realidad,   quienes valoran la vida humana atienden más allá de su horario y de su guardia con compromiso.

Sólo quienes tienen verdadera vocación cumplen con su juramento hipocrático, ese que trata de la ética médica: "No llevar otro propósito que el bien y la salud de los enfermos".

 Hay cosas que no se adquieren en la  Facultad ni el sistema, y me refiero a  la calidad humana.  Y  la mejor atención sí se puede ofrecer a los pacientes. Los médicos, y rescato a quienes sí trabajan con vocación en el Hospital, forman parte de la contención del paciente y de su núcleo familiar ante situaciones muy dolorosas como es la enfermedad. Debería apostar a una práctica ética y comprometida.

Sabemos que el Gobierno Provincial y el Ministerio de Salud de La Pampa están disponibles ante cada necesidad, por eso planteo y planteamos la posibilidad de perfeccionar el sistema, de mejorar algunas cuestiones que son vox populi en nuestro pueblo y que no todos se animan a decir en voz alta.

Vaya por todos ellos, nuestra  voz.

Silvia Viglianco


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