Verna y los que se le quieren animar: ¿realidad o fantasía?

Opinión 18 de septiembre de 2018 Por
El anuncio del gobernador Carlos Verna de que no irá por la reelección en 2019 conmocionó a la sociedad pampeana, y con las horas comenzó a despertar expectativas en el arco político opositor, y no tanto, sobre el panorama que se les puede llegar a abrir con la renovación electoral.
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Por Norberto G. Asquini / Columnista en InfoHuella

Hay un nuevo escenario de cara a los próximos comicios, pero eso no significa dejar de lado algunas realidades.

Los que quieren sacar número

Sin la presencia del mandatario, figura central de la política provincial y conductor del peronismo pampeano, encabezando la lista del Frente Justicialista en 2019, en la oposición intentan hacer cuentas de cómo los favorecerá esa situación. La reelección de Verna era una cuestión casi saldada hasta el momento del anuncio, no solo por su capital político sino por la caída en el nivel de aprobación del presidente Mauricio Macri y de la marca Cambiemos por la crisis económica actual.

Para los competidores del PJ la no reelección de Verna despeja el campo para que algunos se atrevan a soñar. El candidato de Cambiemos-Pro, el secretario de Deporte Carlos Mac Allister, se reunió con Macri y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, por separado para analizar la situación. La orden que recibió fue que siguiera adelante con sus intenciones, ya que consideran, más allá de una economía que hace agua, que habría posibilidades con un PJ sin su figura convocante.

El viernes pasado se dio lo que el espacio macrista consideró la “primera batalla” de cara a las elecciones en el acto de inauguración del centro deportivo de La Adela. El gobierno provincial quiso estar presente en una obra levantada con fondos nacionales (“una de las pocas que llegaron a La Pampa”, chicanean) y coparle la fiesta al macrismo. Mac Allister pudo asomar la cabeza en el acto. Los palos fueron todos a Macri, lo que no impidió el abrazo entre Verna y el secretario nacional. El PJ ya eligió quién será su competidor en 2019, y ese será el presidente.

Otros que comenzaron a vislumbrar alguna posibilidad en este nuevo escenario son los radicales. Golpeado Cambiemos por la situación actual de inflación, disparada del dólar y ajuste, los dirigentes habían comenzado a despegarse de esa marca. Tanto desde la alianza Altolaguirres-Marino, o dirigentes como Daniel Kroneberger, ya hablaban de “un frente más amplio” que Cambiemos. Esto no significa que se alejen del macrismo: la alianza con el Pro es hoy y a futuro tácita, aunque renieguen de ella, y la unificación se va a concretar cuando lleguen los plazos electorales. La alianza Altolaguirres-Marino tiene como objetivo principal encabezar la alianza opositora para mejorar el reparto de los cargos para su sector. No convencidos de poder hacerle frente a Verna, la meta era ganarle a Mac Allister. Ahora surgió la posibilidad de que su competidor interno, el ex diputado Francisco Torroba, se pueda presentar para hacerles frente. La fragilidad interna de los radicales es tan manifiesta que apenas asomó en los medios el nombre de Torroba, sus rivales empezaron a analizar cómo los puede llegar a afectar. Además, los radicales se esfuerzan en mostrar encuestas que los dan ganadores. Sin candidato del PJ todavía, cualquier dato o número es inocuo a esta altura.

PJ: Los que buscan su lugar

En el PJ habíamos dicho que se mantendrá la unidad. Esto no significa que haya algunas maniobras internas. Los sectores mayoritarios, más “orgánicos”, como el vernismo o el marinismo, esperan por los acuerdos encabezados por el gobernador. En Compromiso Peronista, donde los interlocutores son varios, es más complejo y alguno de sus dirigentes habría mostrado intención de presentarse a la gobernación, aunque sin apoyo de la línea. Enfrentar hoy al bloque gobernante y su estructura es casi una ilusión.

Algunos aliados comenzaron a presionar. El Frente Renovador avisó que tendrá boleta propia si no se hace un frente electoral que contemple su nombre, o que de llegar a integrarlo puedan presentar una lista para competirle al PJ. Afirman que la interna del justicialismo provocaría que los demás espacios quedarán relegados de un acuerdo global. Todos comienzan a levantar sus acciones en el nuevo escenario, aunque sea una ficción política, al menos para negociar mejores lugares.

El cierre de este frente parece ser una incógnita, pero tendrá como garante la figura del gobernador. Los consultados indicaron que ante la ausencia de Verna encabezando la boleta primero se deberá acordar al interior del justicialismo y después la incorporación de los aliados. La cuestión central será el nombre del sucesor. Para el vernismo deberá salir de su línea que es la mayoritaria, con un dirigente que tendrá la bendición del actual mandatario. El dilema es si Verna pueda transferir a ese dirigente el nivel de apoyo que tiene su persona en la sociedad pampeana. Para el marinismo, se debería garantizar la boleta con el nombre que tenga más apoyo, aunque no sea vernista. Y podrían proponer una encuesta (una idea que ya había lanzado esa línea con anterioridad) para determinar quién puede ser el referente que la encabece.

 La única verdad es la realidad

Hablamos de las expectativas que pueden llegar a tener los sectores ante la no reelección de Verna. Pero los sueños se deben contrastar con la realidad. Todo análisis hoy es prematuro. Que el gobernador que tenía más del 40% de apoyo en las encuestas que manejaban no solo en el gobierno sino también en la oposición, no vaya a encabezar la boleta, es para algunos una muestra de debilidad en el PJ. Pero no es suficiente para considerar que sea una crisis.

El mandatario mostró en los últimos días que continúa activo y que será central para garantizar el acuerdo y la campaña. Para muchos, más que votar a un candidato nuevo, la disputa electoral en 2019 se reducirá a la comparación entre Verna y Macri. En Casa de Gobierno los funcionarios son optimistas en que el tratamiento para su enfermedad será menos complejo de lo que se esperaba y que no pasará tanto tiempo fuera del cargo. Su presencia pública en los últimos días dio muestras de que no perdió el poder político y que lo seguirá ejerciendo: retó a los demás gobernadores que parecen estar más “cerca de Macri que de Perón”, se opuso al Presupuesto 2019 con ajuste y le enrostró la situación económica al presidente y a su equipo, y defendió el sueldo de los empleados públicos y activó la clausula gatillo en contraste con lo que ocurre a nivel nacional. Verna demostró que seguirá pisando fuerte en la política aunque no sea candidato.

 

Norberto Asquini

Columnista en InfoHuella