Estremecedor relato en Castex: “En 1984 me violó un actual diputado pampeano”

Provinciales 06 de febrero de 2019 Por
Yo fui violada por alguien que ahora es diputado provincial en La Pampa”, relató a Radio Don ayer la castense Marcela Bibiana Castillo, asistida por su abogado Daniel Adrián Sandoval.
castexxmuu

“Me movilizó el relato de (la actriz) Thelma Fardín, de una piba joven que tuvo la valentía de contar su verdad delante de las cámaras de TV y yo también tengo una verdad para contar. Y eso movilizó algo en mí para que cuente mi verdad.

La acusación está dirigida contra el legislador pampeano Fernando Perelló (Frepam) por un hecho ocurrido en Eduardo Castex, donde también estuvieron involucrados un empresario ya fallecido en un accidente automovilístico y otro castense que es propietario de una metalúrgica. Los tres acusados finalmente fueron sobreseídos por la Justicia pampeana, teniendo en cuenta solamente declaraciones de autoridades policiales y por “habiéndose agotado (el período de presentación de) la prueba”.

El abogado chubutense Daniel Sandoval relató ayer que ésta “es una causa de vieja data”, y ahora solicitaron “la historia clínica (en el Hospital de Eduardo Castex) y los archivos de los antecedentes judiciales de la causa” en el Poder Judicial de La Pampa.

“Están todos los antecedentes”, dijo. Y destacó que su clienta realiza ahora este relato en afán de lograr “una sociedad más equilibrada donde los abusos queden fuera del esquema social” y el objetivo de “revalorizar la condición de la mujer”.

“Después de muchos años de terapia y enfrentar una situación conflictiva con su persona por este flagelo que sufrió, (Marcela Castillo) le da un cierre con la averiguación de conocer qué fue lo que pasó con esa causa y relatar su padecimiento”, dijo Sandoval.

Relato de los hechos.

Marcela Castillo (49 años) detalló que fue violada cuando tenía 15 años. Explicó que con los tres involucrados “nos conocíamos del pueblo, del colegio secundario y a esa casa (donde ocurrió el episodio denunciado) entraba porque le vendía productos (cosméticos) a la madre de uno de los violadores”.

“Fue un momento de charlas y mirar TV, y un momento determinado todo pasó a ser un caos. Empezó a tocarme uno, después el otro y me quería ir, pero no me dejaban. Eran tres personas de mayor contextura física, y dos me violaron. Al otro le pedía que me ayudara, pero no hizo nada y se quedó mirando cómo me violaron”, detalló.

“El sádico y más enfermo, más allá que no soy psicóloga para hacer ese análisis, fue Fernando Perelló, y creo que sigo haciendo terapia para sanar el dolor tan grande que tengo, pero es imposible no acordarme de su cara por la invasión a mi cuerpo y porque me agarraba de los pelos y me decía que me lo merecía por puta”, dijo -con los ojos húmedos- Marcela Castillo. “Nunca entendí esa conducta y fue muy humillante y sigue siendo doloroso”, agregó.

“Proceso judicial fue horrible”.

“Llegué a mi casa y me llevaron al hospital donde me atendió el doctor (Luis) Ordoñez, y le confirmó a mi madre que había sido violada”, continuó Castillo. “Hoy ya no tengo 15 años y ahora soy una mujer. Muchas veces me culpé, estaba enojada con esa nena y ahora entendí que es mi historia y es parte de mi vida y decidí contarlo, porque es todo tan increíble que los diputados cobran sus salarios de los impuestos de la gente, y mi mamá tributa en Eduardo Castex y está aportando para pagar a mi violador”, destacó.

-Castillo, ¿cómo fue o como recuerda el proceso judicial?

-Fue horrible. Ahí ya estaba sin fuerzas. Me preguntaban si tenía puesta una minifalda, me preguntaban por qué había entrado a la casa, que me prostituía y ellos me pagaban. Con 15 años no entendía a qué querían llegar. Nunca me prostituí, confié en esta gente. Nunca busqué ser violada.

-Cuando termina el proceso judicial se va de Eduardo Castex, ¿se alejó por este episodio?

-Sí. Fue algo que nos marcó mucho como familia, ya te digo en mi casa se hablaba del problemita de Marcela (en ese momento de casos de abusos no se hablaba). Caí en depresiones, tenía problemas de ansiedad. No nos entendíamos con mi mamá, y recién ahora la entiendo. En el pueblo me sentía señalada, porque eran otros tiempos. Decían cosas muy feas, y opté por irme. Empecé una nueva vida en el sur. Tomé distancia de algo tan doloroso.

-Cuando volvía a visitar a su familia, ¿cómo se sentía?

-Cada vez que volvía era recordar, era tratar de no mirar a la gente en la cara porque me sentía humillada. Es muy difícil afrontar el trance interno cuando sufrís una cosa así.

Fuente y Foto: Radio Don

Info Huella

Redacción - Email: [email protected]