Muerte del cazador en Luan Toro: ¿un acuerdo que terminó siendo un error fatal?

Zonales 20 de marzo de 2019 Por
Este lunes en horas de la madrugada, un cazador murió tras recibir un disparo en su nalga por su compañero. Lo confundió con un ciervo y le disparó a 30 metros con su fusil 300. Ayer fue liberado. Está siendo investigado por homicidio culposo. ¿Cuál habría sido el error fatal?
muertecazadorluan

Maximiliano Rivera – 39 años, oriundo de 9 de Julio, provincia de Buenos Aires- había llegado a la zona de Luan Toro para disfrutar de lo que más le gustaba, la caza. Llegó al campo La Bochita, junto a tres personas más. Dos de ellos, lo acompañaron la noche del domingo y madrugada del lunes a cazar un ciervo: Omar Adrover (53 años, de la localidad bonaerense de Bolívar) y su joven pareja.

En diálogo con InfoHuella, el fiscal general del Ministerio Público Fiscal, Armando Agüero, dio detalles de un error que habría desencadenado el final fatal.

“En el campo donde ocurrió el hecho, carecían de permiso para ejercer la caza. Fueron dejados allí por una camioneta. Omar Adrover, junto a su pareja, se apostaron a unos 30 metros de un charco, donde se suponía que podía ir en busca de agua un ciervo. Por su parte, Maximiliano Rivera, estuvo con ellos un corto tiempo y luego se metió al monte. Habrían acordado reencontrarse en el charco”, dijo Agüero.

elcharcoo
El charco de agua, lugar donde esperaban un ciervo y a la vez habrían pautado encontrarse


EL REENCUENTRO FATAL

Corrían los primeros minutos del lunes cuando Rivera salió del monte y fue al lugar donde habrían quedado en encontrarse. Se trata de una picada limpia, con pajonales, donde hay un pequeño charco en el medio. Para Rivera, la caza había terminado. Pero para Adrover, quien seguía apuntando al charco con su fusil 300 con mira, a unos 30 metros de distancia, todavía había chances de que bajara un ciervo.

“Cuando Rivera regresó al charco de agua donde habían quedado en encontrarse, Adrover lo habría confundido con un ejemplar de ciervo colorado y disparó”, dijo Agüero.

El tiro dio en la nalga de Maximiliano Rivera, un comerciante de 9 de julio padre de dos niñas. Luego, lo que era una jornada de caza para pasar un fin de semana, se tornó una pesadilla. Adrover corrió en busca de la camioneta Hilux unos 15 kilómetros hasta el casco del campo La Bochita, donde sí tenían permiso. Rivera, con la herida de fusil en su nalga, quedó acompañado de la pareja de Adrover.

Luego de cargarlo en la camioneta, se dirigieron al Hospital de Toay, donde Rivera llegó sin vida.

“Por ahora la hipótesis es un Homicidio Culposo - imprudencia o negligencia -. Pero que termine en ese sentido depende de algunas pruebas que restan hacer”, dijo el fiscal general.

-¿Trascendió que Rivera  mientras era llevado en la camioneta camino al hospital, habría perdonado a Adrover (“díganle a Omar que lo perdono”), esto tiene alguna importancia en la causa?, consultó InfoHuella.

-El supuesto perdón del fallecido no es algo que sea determinante en cómo fue el hecho. Tenemos que probar cómo sucedió, con independencia de lo que pudo hacer o dicho o no la persona que murió

cazadorrmm

FISCALES EN EL LUGAR DEL HECHO

En el mediodía de ayer, luego de la Formalización, en la que el imputado asistido por su abogada Vanesa Ranocchia se negó a declarar, Agüero, acompañado por la fiscala Alejandra Moyano se dirigió hasta el campo donde ocurrieron los hechos, con intervención de la Agencia de Investigación Científica y de Personal Policial de Luan Toro.

“Fuimos a revisar el lugar del hecho, la posible hipótesis de cómo ocurrió la muerte del cazador y a evaluar medidas de prueba a realizar para continuar con la investigación. Es importante destacar que el mismo día del hecho, ya había estado la Agencia de Investigación Científica a cargo de Julio Vargas haciendo pericias y relevamientos de la zona”, finalizó.

TE PUEDE INTERESAR:

cazadorrr“Díganle a Omar que lo perdono”, las últimas palabras del cazador que murió de un disparo

Te puede interesar