Vuelo y solidaridad: un cazador de rincones casi desconocidos de La Pampa

Zonales 04 de agosto de 2019 Por
Recorre La Pampa de punta a punta y, cuando su trabajo se lo permite, casi siempre se lo permite, hecha a volar su dron, para cazar los atardeceres de la infinita llanura pampeana y rincones desconocidos que tiene nuestra provincia.
sebaassdron

Sebastián Delsol es Analista en Sistemas. Recorre rutas y los polvorientos caminos pampeanos de norte  a sur y de este a oeste. En sus tiempos libres, despunta el vicio. Es aficionado por la fotografía y los videos naturales.

El buen gusto por la naturaleza lo invita a detenerse unos minutos en el oeste pampeano, donde muere el sol en cada atardecer. En las escuelas rurales y en pueblos que, para muchos, son casi desconocidos.

Pero no todo es volar el dron, ni hacer inéditas imágenes, hay algo más en cada recorrida.

“Cada vez que voy a escuelas hogares, como la de Jagüel del Monte, o La Pastoril antes del cierre de sus puertas, llevo donaciones”, cuenta.

azotecc
La Pastoril, la FM escolar de Jaguel del Monte y Anzoategui,  una localidad del Departamento Caleu Caleu, en el sudeste pampeano. 

¿Cómo conseguís esas donaciones?, consultó InfoHuella.

Tengo un comerciante amigo que me dona pack de leche y conocidos que saben de mi recorrida por el oeste y entre todos juntamos zapatillas, botines, ropa, juguetes. En lo posible trato de llevar todas cosas que sé que van a ser útiles. A veces les pregunto a las maestras qué está haciendo falta. A Jagüel llevé coleros para las nenas, peines. También ropa para adultos, ya que muchos de los papás de los niños son hacheros o puesteros  de la zona y necesitan ropa.

ESCUELA RURAL

Sebastián fue alumno de la escuela rural de Cereales. Es oriundo de Miguel Riglos y en la actualidad vive en Santa Rosa. Su abuelo fue ferroviario en Bouef. “Por ser alumno de una escuela rural tengo una admiración y amor por cada una de las escuelas que aún sobreviven en La Pampa. Vengo de familia de ferroviarios y las estaciones de trenes, es algo que también me apasiona.

Dice que cuando levanta vuelo su dron, sale de cacería.

-¿A cazar qué?

-Los amaneceres y atardeceres que tiene el oeste. Yo le llamo “la hora dorada”. También me gusta la historia de lugares y pueblos que, en muchos casos, han desaparecido.

Además de las imágenes, Sebastián escribe unos renglones para contextualizar lo que está mostrando. Lo hace acompañado de Benicio, su hijo de ocho años que, pese a su corta edad, disfruta de la naturaleza que ofrecen los lugares pampeanos.

Uno de sus videos, Ocaso Pampeano, tiene de fondo la música del gran Paulino Ortellado. Allí vuela el oeste, la imaginación, la niñez de un alumno de escuela rural y, sobre todo, la indispensable solidaridad.

Te puede interesar