
Del altar a la cárcel: la historia del cura pampeano condenado por abuso sexual
InfoHuella


El caso se convirtió en uno de los más resonantes de la historia judicial reciente de La Pampa por la gravedad de los hechos y porque involucró a una figura de peso dentro de la Iglesia Católica.
La decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de dejar firme la condena contra el cura párroco Hugo Edgardo Pernini cierra uno de los casos judiciales más importantes de la historia reciente de La Pampa vinculados a delitos de abuso sexual cometidos por un integrante de la Iglesia Católica.
Durante años, el cura Pernini fue una figura reconocida de la Iglesia pampeana. Como párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Luján de Santa Rosa construyó una imagen de cercanía con jóvenes, familias y distintos sectores de la comunidad. Además, celebraba misas en otras parroquias de la capital provincial y se desempeñaba como capellán de la Unidad Nº 4 del Servicio Penitenciario Federal.
Sin embargo, detrás de esa trayectoria se escondía una historia que terminaría en la justicia.
Quién es el cura Hugo Pernini
Aunque desarrolló gran parte de su vida religiosa en Santa Rosa, capital de La Pampa, Hugo Edgardo Pernini nació en la provincia de San Juan. Vivió su infancia y adolescencia en Villa del Carril, en la capital sanjuanina, dentro de una familia católica.
Tras finalizar sus estudios secundarios ingresó al seminario diocesano de San Luis, donde completó su formación sacerdotal. Su primer destino pastoral fue Santa Rosa, ciudad en la que se radicó definitivamente y donde construyó una extensa trayectoria dentro de la Iglesia Católica.
Con el paso de los años se transformó en una figura conocida dentro de la comunidad religiosa de la capital pampeana, especialmente por su trabajo con grupos juveniles.
La denuncia
La causa comenzó a partir de la denuncia presentada por un joven que hoy tiene 36 años y que aseguró haber sido víctima de abusos sexuales por parte del sacerdote cuando era adolescente (tenía entre 16 y 17 años).
Según consta en la investigación judicial, el denunciante tenía 16 años cuando comenzó a participar del grupo juvenil Espíritu Santo de la Parroquia Nuestra Señora de Luján, ubicada sobre la calle Lope de Vega, en el barrio Villa Santillán de Santa Rosa, La Pampa.
Su presencia en la parroquia era permanente. Participaba como monaguillo en las celebraciones religiosas y asistía a distintas actividades organizadas por el sacerdote. Ese vínculo cotidiano derivó en una relación de confianza que, según sostuvo la acusación, fue aprovechada por Pernini para cometer los abusos.
De acuerdo con la denuncia, el cura invitaba al adolescente a compartir momentos de oración y encuentros en la vivienda ubicada dentro del predio parroquial. Allí, según quedó acreditado durante el juicio, comenzaron situaciones de abuso que se extendieron entre 2007 y 2008.
La víctima describió su testimonio en Cámara Gesel. Según trascendió de la investigación, los episodios comenzaron con manoseos y luego derivaron en abusos sexuales más graves.
La investigación
La investigación avanzó bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal de La Pampa y estuvo a cargo de los fiscales Walter Martos y Oscar Alfredo Cazenave.
Durante la instrucción se reunieron testimonios, informes periciales y distintos elementos probatorios que permitieron llevar el caso a juicio oral.
La víctima también relató que, antes de acudir a la Justicia, intentó comunicar lo ocurrido a autoridades eclesiásticas. Sin embargo, aseguró que no encontró respuestas y decidió formalizar la denuncia penal en 2019.
El expediente adquirió rápidamente una enorme repercusión pública debido a la notoriedad del acusado dentro de la comunidad católica de Santa Rosa.
El juicio y la condena
Durante el juicio oral realizado en Santa Rosa, la víctima reconstruyó los hechos y explicó cómo el sacerdote se había aprovechado de la confianza depositada en él.
La Fiscalía sostuvo que Pernini utilizó su posición de autoridad religiosa y la vulnerabilidad del adolescente para cometer los abusos.
Finalmente, en diciembre de 2021, el juez de audiencia Gastón Boulenaz declaró culpable al sacerdote y lo condenó a 12 años de prisión por abuso sexual simple, abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual con acceso carnal, todos agravados por su condición de ministro de culto y por haber mediado una relación de autoridad sobre la víctima.
La sentencia fue considerada histórica en La Pampa. No solo por la magnitud de la pena impuesta, sino también porque puso en evidencia las dificultades que suelen enfrentar las víctimas para denunciar abusos cometidos en ámbitos donde existe una fuerte relación de confianza y poder.
El fallo definitivo
Tras la condena, la defensa inició una serie de apelaciones ante distintas instancias judiciales.
Sin embargo, tanto el Tribunal de Impugnación Penal como el Superior Tribunal de Justicia de La Pampa confirmaron la sentencia.
Finalmente, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el último recurso extraordinario presentado por los abogados de Pernini, quien hasta ahora cumplía prisión domiciliaria.
Con esa resolución, la condena quedó firme y se cerró definitivamente un expediente que durante años conmovió a la sociedad pampeana, generó un profundo debate sobre los abusos sexuales en instituciones religiosas y marcó un antecedente judicial de relevancia para la provincia.




Carteles Publicitarios LED: La Solución que Transforma tu Visibilidad en la Calle





Santa Isabel: incendio en un camión estacionado sobre ruta nacional 143

AMUSIM lanzó un PRODE para alentar a la Selección y participar por importantes premios



Carteles Publicitarios LED: La Solución que Transforma tu Visibilidad en la Calle







