
El accidente de la novia: la victoriquense que nunca llegó al Civil y dio el “sí” días después, con muleta
Por: Cristian Javier Acuña


A esa misma hora, mientras en el Civil miraban los minutos pasar y se cruzaban mensajes, Cielo intentaba incorporarse tras protagonizar un siniestro vial en el casco urbano de Victorica que cambiaría —al menos por unos días— el guion de una jornada que había soñado distinta. Lejos de dar el “sí” junto a su pareja, una ambulancia la trasladaba al hospital local con lesiones en un pie y en el hombro.
La novia que se preparaba
El viernes era el día. Se había despertado temprano para ultimar detalles: mochilas, ropa, papeles, anillos. El apuro era el mismo que el de cualquier novia, multiplicado por la ansiedad. Pasó por la casa de una amiga, en la calle 5, para peinarse y maquillarse. El casco, esta vez, quedó de lado: eran apenas unas cuadras y el peinado pesó más que la prudencia.
A las 11.28 miró la hora. Estaba retrasada. Agarró la moto y tomó la calle 18 rumbo al Juzgado, donde a esa altura era la más esperada. No llegó a hacer dos cuadras.
En la esquina de las calles de tierra 7 y 18, un automóvil y la motocicleta roja de Cielo protagonizaron el accidente. El parte policial indica que el auto circulaba de sur a norte y la moto de este a oeste. La conductora —la novia— fue asistida en el lugar y trasladada al hospital para su revisión. El conductor del auto no requirió atención médica.
Cielo recuerda ese momento como un flash. Cree haber visto pasar el auto, pero lo siguiente fue el piso. El dolor llegó enseguida: el hombro, las manos, el cuerpo entero. Intentó levantarse, repetía que se iba a casar, que tenía que llegar. Pero lo cierto es que no podía apoyar el tobillo.

La novia que no llegaba
Las cosas de la moto quedaron desparramadas. Entre ellas, el celular. Un conocido —amigo de su futuro esposo— lo levantó y llamó. Avisó a la familia. Avisó al novio. Todos la estaban esperando.
El “sí” no fue ese viernes. El vestido quedó guardado y, en la sala del Civil, el arroz tuvo que esperar. Mientras Cielo recibía atención médica, el novio se encargó de reprogramar la fecha unos tres días después.
Y así fue. Hoy por la mañana, con muleta y todo, Cielo volvió a presentarse. Esta vez llegó. Tal vez no como lo había planeado, pero con la misma decisión.
“Lo que sentimos y llevamos en el corazón puede más que cualquier contratiempo. Hoy nos casamos y lo único que esperamos es que el accidente, con el paso de los años, sea apenas un recuerdo gracioso que no pudo con lo que sentimos”, expresó Cielo.
A las 11.30, finalmente, la lluvia de arroz salpicó a Cielo y Roberto, protagonistas de una historia pintoresca y con final feliz.







General Acha: desbaratan campamento furtivo y hallan enterrada la cabeza de un ciervo de un coto

Docente de Chos Malal, a punto de ser echada: detectan irregularidades en la carga de nafta y en la contratación de su esposo

Campos sin luz: más de 35 postes dañados por las últimas tormentas en la zona de El Durazno





General Acha: desbaratan campamento furtivo y hallan enterrada la cabeza de un ciervo de un coto

Las disciplinas deportivas con mejores oportunidades en las apuestas



Condenaron al tío que apuñaló a su sobrino en un campo de Santa Isabel: tres años en suspenso y reparación económica







