
Después del “apareció”, llegó el relato de una imagen, de esas que valen más que mil palabras
Por: Cristian Javier Acuña


Era la una de la madrugada y un flyer de la Fiscalía, con los datos y la foto del pibe, comenzaba a compartirse en historias de Instagram, en estados de WhatsApp, en grupos de docentes.
Mientras el Ministerio Público Fiscal realizaba diligencias para garantizar la búsqueda durante la madrugada, el personal de la Policía de Victorica se movilizaba e informaba a la superioridad. La Jefatura dispuso además la llegada de personal de la Rural de Santa Rosa, de la Sección Canes y de la Brigada de Investigaciones (dron), quienes no alcanzaron a llegar a Victorica: venían en camino cuando, casi a las dos de la madrugada, llegó el mensaje más esperado: “apareció”.
Luego también apareció el relato de una imagen: la del comisario inspector —jefe de la Comisaría Departamental Victorica— Edgardo Díaz Correa, encontrándolo, cuidándolo y abrazándolo… Haciendo eso que la Policía también hace: encontrarnos, cuidarnos y abrazarnos.










La casa donde murió Néstor: entre hoteles K, ruta K y un fruto que se llama Calafate

El pedido de Justicia por Nancy Godoy une a docentes de Puelén que reclaman por la ruta nacional 151

La Corte rechaza la apelación y queda firme la condena a Hugo Martínez: tiene que dejar por dos meses el cargo de jefe comunal de Loventuel

La Humada emprendedores y emprendedoras recibieron fondos del Gobierno provincial







