Mitos y verdades sobre la comida rápida

Las comidas rápidas como las hamburguesas o las papas fritas resultan un verdadero placer para la mayoría de las personas, más allá de que se diga que son alimentos poco saludables.
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Es sabido que ingerir estos alimentos en grandes cantidades o de forma frecuente puede traer algunos problemas, aunque también recaen sobre ellos ciertos mitos que no son del todo reales. Por eso, a continuación aportaremos algunos datos relevantes sobre la comida rápida, para despejar dudas e inquietudes:

 Calidad

 Uno de los debates que recaen sobre las comidas rápidas, se dan en torno a la calidad de los ingredientes con los que son elaboradas. Suele decirse que se trata de alimentos que incluyen ingredientes dudosos, o que contienen químicos o conservantes que pueden ser nocivos para la salud. Llegó a circular el rumor de que las cebollas que contienen las hamburguesas no son verduras o que incluso son reemplazadas por otras como el repollo. Sin embargo, no habría motivos para reemplazar una verdura por otra, por lo que este rumor sería un tanto ilógico. Lo mismo sucede en torno a los ingredientes de las hamburguesas. Suele decirse que las mismas no están elaboradas con verdadera carne vacuna, sino que están hechas de un gel que viene empaquetado en bolsas de plástico. Sin dudas, otra vez estamos frente a una mentira que debemos desterrar.

 Lo cierto es que todos los restaurantes y casas de comidas rápidas reciben constantes controles sanitarios para verificar que sus alimentos puedan ser consumidos perfectamente. En tal caso,  si los alimentos fueran nocivos o de poca calidad, no estarían habilitados por los organismos bromatológicos para ser vendidos al público.

 Adicción

 Otro de los mitos que circulan en cuanto a la comida rápida radica en la creencia de que contienen sustancias que las vuelven altamente adictivas. Sin embargo, es un mito que nunca pudo comprobarse. Lo que sí es cierto es que estas comidas contienen vastas cantidades de azúcar, grasas o sal, las cuales consumidas en exceso pueden generar acostumbramiento. Por lo tanto, pedir por delivery una hamburguesa de Mcdonald's para salir del apuro alguna que otra vez, no significa que vaya a convertirse en una adicción.

 Precio

 El precio es otro de los debates claves que se dan en torno a las comidas. Lo cierto es que almorzar o cenar en locales de comida rápida puede resultar más barato que hacerlo en restaurantes comunes. Esto lo convierte en una buena alternativa a la hora de tener que comer fuera de casa. 

 Prohibiciones

 Si bien está claro que la comida rápida no puede ser la base de las dietas de los niños, tampoco se debe hacer de ellas una prohibición total. Esto sólo desencadenará en que atraiga más su atención. Nada de malo tiene recurrir a las comidas rápidas de vez en cuando y darles un pequeño gusto, siempre y cuando la dieta de todos los días incluya equilibradamente verduras, proteínas y carbohidratos.

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