Alberto al poder: Ziliotto ya piensa en la Liga de Gobernadores

Opinión 09 de septiembre de 2019 Por
Mientras las encuestas ya van definiendo lo que probablemente ocurrirá el 27 de octubre, y los próximos cuatro años, el peronismo triunfante empieza a pensar en el día después.
zeleotto

Por: Norberto G. Asquini / Columnista en InfoHuella

En los gobernadores del PJ ya está la idea de conformar su propia liga, como sostén de la gobernabilidad y legitimidad de Alberto Fernández, y  también para buscar el equilibrio interno frente al kirchnerismo.

La «liga» que asoma

El Frente de Todos tuvo en su conformación la convergencia de varias patas, que se agregan a los dos principales: la centralidad de CFK y la base de los gobernadores. Ahora Alberto comienza a delinear lo que será su futura gestión, afrontando desafíos económicos y políticos. Un dirigente que llegó a candidato desde la superestructura, va a necesitar apoyarse fuertemente en los gobernadores como sector de poder, que hoy parece estar desperdigado. «Soy el más federal de todos los porteños», afirma y reafirma Alberto Fernández en cada reunión con los mandatarios.

Ya algunos analistas comienzan a hablar de la «liga» de gobernadores peronistas. La periodista Gabriela Pepe en Letra P lanzó en la semana «los gobernadores se instalan como garantes del albertismo». En Infobae.com se hizo un repaso de los mandatarios que apoyan a Alberto. «El primer sostén lo tendrá en la liga de gobernadores», afirma la periodista Analía Argento.

Repasando antecedentes

La «Liga de Gobernadores» del PJ se abroqueló siempre que el peronismo no ha estado en el poder. Fue el caso durante el gobierno de Fernando de la Rúa y sus integrantes afrontaron la crisis de 2001-2002.

Durante el gobierno de Mauricio Macri el camino de los gobernadores fue sinuoso. La fragmentación al interior del peronismo iba acercando o alejando a los mandatarios de acuerdo a la circunstancia. Cada tanto parecían agruparse, pero finalmente el intento quedaba desmantelado. La postura a tomar frente al gobierno de Macri y al kirchnerismo iba juntando y separando a los gobernadores en alianzas efímeras. En La Pampa Carlos Verna siempre estuvo en la vereda de enfrente del presidente, en el grupo reducido de los «duros», y frente al kirchnerismo fue transformando su posición hasta convertirse en aliado y en parte de una estrategia de unidad en la diversidad para derrotar en las urnas a Cambiemos.

A partir del 10 de diciembre le va a tocar el turno al gobernador electo Sergio Ziliotto. No está ajeno a la idea de la nueva Liga, esta vez con un objetivo muy diferente al que se tenía frente a Macri. Juan Manzur de Tucumán se posicionó como hombre clave en la organización de apoyo a Alberto. Omar Perotti de Santa Fe, Sergio Uñac de San Juan y Gustavo Bordet de Entre Ríos aparecen como los más cercanos en términos de concepción política y de futuro. Ziliotto no desentona con este perfil de peronismo federal.

Sostener la gobernabilidad

Si hay algo que terminó de convencer de Alberto a Ziliotto fue la agenda federal que marcó, y que se plasmó el 9 de agosto en el Monumento a la Bandera con la firma de un acta compromiso como acto de cierre de la campaña de las PASO. «La Argentina que se viene va a ser gobernada por 24 gobernadores y un presidente», afirmó Alberto públicamente. Y lo ratificó en el almuerzo que tuvo con Verna y Ziliotto. El gobernador electo lo ha hecho público en distintos medios: le entusiasma los discursos y posicionamientos que tiene Alberto sobre «gobernar para todo el país».

Para Ziliotto (y Verna) como para otros gobernadores esta posición marca la posibilidad de una nueva relación entre un gobierno nacional peronista y las provincias. Verna fue siempre un crítico a la relación de subordinación que tuvo su antecesor, Oscar Mario Jorge, hacia la gestión de CFK como presidenta, que centralizaba el poder y los fondos.

Esta nueva relación, se piensa, será de ida y venida. Los gobernadores serán el sostén de la gobernabilidad del futuro presidente, sobre todo en el Congreso, donde todavía habrá diferencias entre los legisladores, que deberá afrontar una compleja salida a la crisis.

El equilibrio interno

Alberto también necesita su liga de mandatarios porque ahí abrevará no solo su sostén sino el equilibrio interno del peronismo. Y también su legitimación para hacer sobrepeso con CFK como vicepresidenta. Esto no significa plantear una hipótesis de conflicto. Pero el ejercicio del poder es un roce permanente.

Un consultor de primera línea, y mensajes de whatsapp permanente con varios mandatarios, analiza en una charla con el autor de la columna: «Si Alberto quiere buscar una base de poder, la tiene que buscar en los gobernadores. En el peronismo puro, doctrinario, histórico. Porque los tiempos que han pasado han demostrado una cierta volatilidad del kirchnerismo, cuando no de La Cámpora. Hay varios que son aliados estratégicos de CFK y otros que todavía están reticentes a ese contacto. La idea de los gobernadores es aprovechar la presidencia de Alberto para fortalecer y volver a construir el peronismo de Perón». Ziliotto, como varios, tiene buena relación con el kirchnerismo, y el acto del 17 de octubre en Santa Rosa al que vendrá CFK así lo demuestra. Pero hay que separar las cosas.

Los gobernadores se agruparán no solo para sostener a Alberto, sino también como factor de presión para defender sus gestiones y sus recursos frente al centralismo económico de Buenos Aires en un tiempo de crisis que se profundizará en 2020. Igualmente, si bien saben que deben construir consensos, también deberán resignar derechos, como muchos sectores, para buscar una salida a la crisis.

Estamos nuevamente ante un nuevo capítulo del eterno retorno del peronismo al poder. Todos ya comenzaron a pensar el lugar que les tocará jugar en los próximos cuatro años.

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