La Juana y Carola: gusto a tabaco en la boca y aroma a poleo en las manos

Luego de habilitar las caminatas de 500 metros a la redonda en cuarentena preventiva y obligatoria, comienzan a surgir las crónicas callejeras, esas que hasta no hace mucho tiempo, eran charlas de rutina pero hoy, tienen el gustito a tabaco en la boca y el aroma a poleo en las manos.
Zonales02 de mayo de 2020Por: Cristian Javier AcuñaPor: Cristian Javier Acuña
poleooo

Victorica también tiene, al igual que Algarrobo del Águila o ciudades del país y del mundo, el cementerio adentro del casco urbano. Caminar unas cinco cuadras a la redonda de tu  casa implica, para muchos, pasar por la esquina de la manzana donde descansan los difuntos no solo de Victorica, sino también de Loventuel y Carro Quemado, dos localidades vecinas que no tienen lugar para sepultar a sus seres queridos.

Justo en la cuadra del cementerio, donde acaba el asfalto y empiezan las calles de tierra, estas historias - que no son de facebook ni de instagram-, pero que navegan y callejean por los pueblos mundanos, toman vida.

"Huy, pero a mí me gustan los armados", le dice “la Juana”, con la inocencia de quien no quiere herir a quien le lleva  un regalo imperfecto.

Carola cuenta que sus caminatas diarias siempre están controladas por “la Juana”, quien de ida, como quien no quiere la cosa, le ofrece un poco de poleo para el mate.  "Llévatelo todo", le dice.

Como si tuviese un cronómetro artesanal en manos, la Juana la controla o, en todo caso, la espera para atajarla: “Siempre que vuelvo ella está como estaca para insistirme con aquel yuyo, que a mi vista, siempre fue burro, aunque para La Juana siempre fue poleo. Pero al fin y al cabo, poco vale la discusión con la Juana”, dice Carola.

CON POCA GENTE DANDO VUELTAS

La siesta victoriquense está con un cielo cargado de nubes y, pese al permiso de salir a estirar las piernas, caminar, trotar o correr un poco, no hay mucha gente dando vueltas. Pero volvamos a la historia de la Juana y de Carola, que siguen en la esquina, una con el gusto a tabaco en la boca y la otra, con el aroma a poleo en las manos.

Carola cuenta que los vientos de agosto le han ido llevando el oído y a esta altura, la Juana escucha  lo que quiere escuchar, entre esas pocas cosas, pone atención en la hora en que le vas a llevar los cigarros después de tantos días de ausencia.

“Porque a la Juana – agrega Carola -  se le saca una sonrisa grande sólo con un poco de tabaco... como quien aprendió a vivir ligera de equipaje, feliz con poco y casi nada”.

CON LA FACILIDAD DE LOS QUE SABEN

Carola sostiene que la planta de burro de la Juana siempre puso seria resistencia a los cortes ajenos, será por eso que, pese a estar cerquita de la vereda, no se la han podado tanto los que conservan la receta de ponerle poleo al té, o al mate. “Sólo la Juana puede,  por fuerza o baquía-  o  ambas cosas-,  hacer el corte perfecto y en cuestión de dos segundos, puede armarte un ramo de novia con aroma a poleo o a menta alimonada, que es casi lo mismo”.

“En tiempo- sigue Carola – son los mismos dos segundos que también le lleva recordarte que el  tabaco sin papel no sirve  y que debía comprarle las dos cosas juntas, y repite "juntas", mirándome fijo, como quien manda a la nieta pequeña a hacer los mandados al negocio de la esquina”.

La Juana y Carola parece que se entienden. Hoy, después de tantos días de cuarentena se volvieron a encontrar y el paso por su casa les volvió a resultar familiar: “Ahí estaba ella preguntándose por qué hacía tanto que no pasaba, con total extrañeza, como si el encierro nacional de la cuarentena obligatoria hubiera tenido gusto amargo sólo para algunos”.

Carola completó su rutina, se llevó el ramo de burro, o de poleo- como dice la Juana-, y le prometió el encargue del tabaco para unos armados. Por su parte, la Juana se quedó ahí,  contemplando la partida, con la esperanza del regreso urgente.

“Me la imaginé mirándome de atrás, yo caminando con mi ramo de novia mezcla de menta y limón y ella, desde su  portal, bañada de sol, de humo, y de tanta soledad que la viste exquisita; me la imaginé esperando con ansiedad mi vuelta con el perjudicial tabaco, aunque sea su cuota de lo que es para la Juana,  la libertad”, finaliza Carola.

Te puede interesar
tortasddantoddf

Antonella cuenta que faltan acciones para emprendedores en Telén: "Nunca hubo una convocatoria ni oportunidades para todos"

InfoHuella
ZonalesEl miércoles
Sostiene que los y las emprendedoras no cuentan con convocatorias públicas para acceder a créditos productivos ni con políticas municipales sostenidas que promuevan el desarrollo de quienes trabajan por cuenta propia. La ausencia de programas de acompañamiento y de información sobre herramientas de financiamiento es uno de los principales reclamos que realizan vecinos que buscan sostener sus proyectos.
Suscribite acá y DONÁ a Infohuella
Lo más visto
antotortasdesd (3)

En la derrota, nos faltó el sapucay

Por: Cristian Javier Acuña
EscribiendoEl jueves
Hay derrotas que duelen menos cuando se las mira con el paso de las horas. Y hay otras que dejan un silencio que cuesta masticar. La final perdida frente a España fue una de esas. No porque se haya terminado un ciclo ni porque la Selección haya dejado de representar algo. Simplemente porque, por un rato, se apagó esa ilusión colectiva que cada tanto nos hace creer que somos los mejores del mundo.
ailendded

Ailén nació con VIH, sufrió el rechazo social y decidió contar su historia para derribar prejuicios

Por: Cristian Javier Acuña
EntrevistasHace 1 día
Durante muchos años, Ailén ocultó su diagnóstico por miedo. Aprendió a pronunciar la palabra VIH en voz baja, a esquivar preguntas y hasta a mentir para evitar el rechazo. Sin embargo, después de atravesar el dolor, la discriminación y una profunda crisis emocional, decidió hacer exactamente lo contrario: contar su historia para combatir el estigma que todavía rodea a quienes viven con el virus.
Escribí tu mail y te mandamos las noticias del día