
Prompts: el nuevo lenguaje entre humanos y máquinas
InfoHuella


Por Juan Pablo Neveu / Columnista en InfoHuella
Este pequeño giro revela una verdad profunda sobre nuestro vínculo con la inteligencia artificial generativa: la forma en que preguntamos moldea el universo de respuestas posibles. Los modelos conversacionales, como ChatGPT, Gemini, o similares, no son oráculos infalibles; funcionan más bien como interlocutores que reflejan y multiplican nuestros modos de pensar, enseñar y preguntar.
El arte de formular prompts
En el corazón de esta interacción está el prompt: esa consigna, instrucción o estímulo textual que da inicio a la conversación con la máquina. Aunque el término suene técnico, se trata, en esencia, de una nueva manera de escribir para comprender, crear, decidir o enseñar. Prompting no es una habilidad reservada a programadores, sino una práctica cultural emergente, en la que cada palabra cuenta.
Un buen prompt no es solo una consigna clara; es también un espejo de nuestros propios hábitos mentales. ¿Qué presupuestos, valores y formas de ver el mundo llevamos—muchas veces sin darnos cuenta—cuando interactuamos con la IA? Al pedirle a la máquina que “explique como un experto” o “escriba con tono profesional”, ponemos en juego nuestros propios modelos de autoridad, lenguaje y contexto.
Por eso, la calidad de las respuestas no depende solamente de la arquitectura y la configuración de la IA. También dice mucho sobre cómo formulamos ideas, qué priorizamos, qué dejamos implícito y qué omitimos en nuestras indicaciones.
Entre precisión y apertura
Un buen prompt debe ser preciso, pero no rígido; abierto, pero no difuso. La clave está en establecer un marco lo suficientemente claro para orientar a la IA, pero lo bastante flexible como para dar lugar a la sorpresa, la creatividad y lo inesperado.
Más allá de las recetas, lo esencial es reconocer que toda interacción con una IA es también una oportunidad para afinar nuestra propia forma de pensar. Así como hay sesgos en los datos y en los algoritmos, hay también sesgos en la manera humana de preguntar: lo que damos por supuesto, lo que consideramos “neutral” u “objetivo”, los modelos culturales que llevamos entramados en el lenguaje.
¿Quién sesga a quién?
Se habla mucho de los sesgos algorítmicos de la Inteligencia artificial: racismo, estereotipos, homogeneización de discursos. Pero rara vez nos preguntamos por los sesgos humanos que viajan en cada prompt. ¿Qué entendemos realmente por “explicar para estudiantes”? ¿A quiénes incluimos o excluimos cuando no explicitamos el contexto, el idioma, la edad o la región? La IA, en gran medida, amplifica justamente esos supuestos que traemos internalizados.
Por eso, aprender a preguntar es también aprender a ver nuestras propias limitaciones y posibilidades. Formular prompts efectivos no es solo una manera de obtener respuestas rápidas: es una oportunidad para repensar el lenguaje, el conocimiento y la educación.
Hacia una escritura expandida
Desplegar el arte de formular buenos prompts es, finalmente, una forma de escritura expandida. No es atajo ni receta mágica. Es, más bien, el inicio de una conversación donde cada pregunta es una invitación a mirar de nuevo, a explorar otras perspectivas y a redescubrir el valor de cómo y por qué preguntamos.
En este sentido, el filósofo y científico argentino Javier Blanco —en una entrevista publicada en la Revista Supernova— nos invita a repensar el lugar del pensamiento en la era digital:
Hoy el pensamiento tiene que ser un ensamblaje del humano y la computadora.
Tiene que haber una comunión. O formas de comunión diferentes.
Depende del programa. Depende del humano también
¿Y si escribirle a una inteligencia artificial fuera también una forma de escribirnos a nosotros mismos desde otro lugar?
¿Qué se revela de nuestro pensamiento cuando intentamos ser comprendidos por una máquina?
(*) Autor del artículo / Juan Pablo Neveu: Apasionado de la tecnología y la educación, Licenciado en Tecnología Educativa (UTN) y Diplomado en Análisis de Datos (UBA), ha coordinado proyectos nacionales y provinciales de educación digital y brindado talleres sobre Inteligencia Artificial generativa desde un perspectiva humana centrada en el desarrollo del pensamiento crítico para aprender a pensar con y sobre tecnologías. Actualmente brinda asesorías y capacitaciones a instituciones educativas, empresas y organizaciones como profesional independiente.
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