
Está pintando, está pintando… el piquillín
Es uno de los frutos silvestres más ricos que tiene La Pampa y, en esta época del año, empieza a pintar de colores el monte y también la memoria, donde revolotean los recuerdos de la infancia.
Tenía el pelo blanco como mi abuela Luisa. Un día de semana, por la mañana, le toqué el timbre y bajó en ascensor de un cuarto piso. Yo tenía unos 24 años, la edad que podría tener su nieto, o su nieta.
Escribiendo20 de octubre de 2023
Por: Cristian Javier Acuña


Junio de 2002, ciudad de Córdoba. Fui por la mañana a un edificio que quedaba pasando el Patio Olmos primero, y La Cañada después. Toqué el portero eléctrico y me atendió una mujer. Pregunté por Sonia Torres y con el tiempo, tomé dimensión de que esos segundos que tardé en presentarme eran quizá parte de un sueño: que alguien le tocara el timbre con dudas de su identidad.
Sonia tenía el pelo blanco como mi abuela Luisa. En la parte de abajo del edificio, había un bar. Me invitó a sentarnos, a tomar un café. Recuerdo que me negué rotundamente. Estábamos saliendo del 2001 y no tenía un peso encima. Ella lo tomó y de a ratos insistía… pero pedí una gaseosa, agua, algo…
Apreté REC en un grabador de periodista que tenía en manos y el TDK nunca virgen empezó a girar. Sonia respondía y me miraba. Buscaba a su nieto. Me dijo que Abuelas ya había encontrado 76 hijos e hijas de desaparecidos (en la actualidad la cifra es 137). Tenía el encanto de la lucha. Aferrada a la espera, a las pausas de las palabras para soltarlas y dejarlas ahí… sin la urgencia del insulto o los imperativos mensajes.
Tenía el pelo blanco como mi abuela Luisa. Cuando terminé la nota, nos despedimos y me apretó en un abrazo. Con el tiempo entendí las esperanzas que le generé cuando le toqué el timbre y el abrazo necesario que me dio luego.
Tenía el pelo blanco como mi abuela Luisa. Sonia no era mi abuela, era una Abuela de Plaza de Mayo. Hoy partió a los 94 años, como tantas abuelas que no llegaron a abrazar a sus nietos y nietas:
¡Hasta siempre abuela Sonia!
Sonia comenzó la búsqueda de su hija Silvina Parodi y su yerno Daniel Orozco dos días después del golpe más sangriento de nuestra historia, cuando el terrorismo de Estado los desapareció. Silvina estaba embarazada de seis meses, así que, para junio de 1976, fecha probable de parto, Sonia sumó la búsqueda de su nieto. Como todas las Abuelas nunca bajó los brazos, recibió amenazas, sufrió un atentado, pero nada la intimidó para seguir reclamando justicia y saber del paradero de su nieto.
El juicio por los crímenes de La Perla, que juzgó a los responsables de la desaparición de Silvina y Daniel, le trajo la certeza del nacimiento del hijo de ambos: fue un varón y nació el 14 de junio de 1976 en la Maternidad Provincial de Córdoba. Fuente: Prensa Abuelas.





Es uno de los frutos silvestres más ricos que tiene La Pampa y, en esta época del año, empieza a pintar de colores el monte y también la memoria, donde revolotean los recuerdos de la infancia.

Una historia bien contada no tendría que empezar mintiendo, y menos con el nombre. Se supone que el primer paso de cualquier empresa debe ser el más seguro, el más confiable, el más claramente conocido, y por ende, si ya el título de esta historia tiene dejos de irreal, vicios de mentira, o falta a la verdad, los augurios no serían los más prometedores.

Nota de opinión a propósito de una mirada crítica sobre los metros y el lenguaje. Publicada el domingo 13 de julio de 2025 en el Suplemento Cultural Caldenia del Diario La Arena.

La representación política ha sido vaciada de contenido. Quienes ocupan cargos de poder no representan a la ciudadanía, sino a estructuras partidarias que funcionan como feudos. La justicia, lejos de ser un poder independiente, ha sido cooptada, usada como herramienta para castigar opositores o proteger aliados. La ley se aplica selectivamente.

¿Viste el nuevo tema de Lali… es tendencia mundial?, me dice un amigo. Entro a Youtube, la escucho, miro repercusiones, comentarios… más comentarios y me detengo en uno de ellos, el de Sebastián Jiménez. Sigo leyendo mientras ella canta de fondo.

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Días atrás, un hombre protagonizó un violento robo en una mueblería de la ciudad de Rosario, que quedó registrado por cámaras de seguridad. Trascendió que el acusado cuenta con antecedentes judiciales en la provincia de La Pampa.

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Una escena simple, cotidiana para el campo, pero profundamente tierna para quienes la descubren por primera: un cachorro cruza de border collie - apodado Pistola - mamando de una chiva en un corral de El Sauzal, en la localidad pampeana de 25 de Mayo.

El reconocido piloto y dirigente no logró recuperarse de las graves lesiones sufridas el miércoles al caer del techo de su taller cuando pisó una chapa de fibra.





