
Escribe Melisa Frois: Mitos en torno a la Revolución de Mayo
Melisa Frois Orueta


Escribe en InfoHuella: Melisa FROIS ORUETA - Estudiante avanzada de Historia en la Facultad de Humanas de la Universidad Nacional de La Pampa - UNLPam.
Entonces, ¿qué fue la Revolución de Mayo?
Fue el primer paso significativo hacia la independencia del Virreinato del Río de la Plata. Fue una revolución porque representó un cambio radical en la estructura política y la soberanía. Aunque en ese momento no se proclamó formalmente la independencia, la creación de la Primera Junta en Buenos Aires marcó el comienzo de un período de autogobierno y una ruptura con el dominio colonial español. Este evento fue esencial para el desarrollo posterior de la identidad nacional argentina y sentó las bases para la lucha por la independencia que culminaría en 1816.
No obstante, en la cultura popular persisten mitos arraigados a la gesta de mayo que es necesario refutar. Entre ellos, la creencia de que el pueblo se reunió masivamente en la Plaza de la Victoria, actual Plaza de Mayo, que el clima fue lluvioso y la gente asistió con paraguas, que el cabildo abierto fue una reunión democrática y que la Revolución de Mayo fue un evento espontáneo. También se cree erróneamente que Saavedra lideró solo la Revolución, que el Virrey Cisneros fue destituido pacíficamente, y que la participación de los afrodescendientes, pueblos originarios y mujeres fue insignificante.
Otro mito arraigado en torno al 25 de mayo es la expresión "Viva la Patria". Aunque comúnmente se asocia esta frase con los eventos de mayo de 1810, su verdadero surgimiento tuvo lugar tras la declaración de independencia en 1816. Es importante aclarar este punto, ya que existe la confusión de que el 25 de mayo de 1810 fue la fecha de la proclamación de independencia, lo cual no es correcto. Además, persisten otros mitos en torno a la Revolución de Mayo, como la idea de que fue simplemente un cambio de autoridades, que la Primera Junta garantizó inmediatamente los derechos y libertades para todos, y que el movimiento fue exclusivamente masculino.
La Revolución de Mayo no debe ser juzgada solo por sus resultados sino por su proceso y el cambio profundo que inició en la estructura política y social del Virreinato del Río de la Plata
(Di Meglio, 2006).
Es crucial poner en duda y examinar las narrativas que hemos aceptado como verdades absolutas. El mito de la lluvia, la percepción de un apoyo unánime a la Revolución; todas estas estas son construcciones que la historiografía y los relatos históricos deben revisar y actualizar para entender mejor nuestro pasado. Esto significa que debemos investigar y considerar diferentes fuentes y puntos de vista, incluyendo documentos de la época, testimonios de diversas personas involucradas, y estudios académicos recientes.
Solo así podremos tener una visión más rica y matizada de los eventos, evitando simplificaciones y anacronismos. Según Gabriel Di Meglio, la prominencia del Cabildo en la memoria histórica argentina es el resultado de un imaginario construido a partir de los testimonios de la época.

Un ejemplo concreto es la icónica imagen de personas con paraguas frente al Cabildo, la cual, en realidad, nunca ocurrió. Este mito comenzó a consolidarse hacia 1880, en gran parte debido a la influencia de la obra de ficción "Semana de Mayo" de Vicente Fidel López. López, uno de los precursores de la historiografía argentina, introdujo la idea de los paraguas en su narración, pero en realidad no es más que un anacronismo y una licencia literaria. Nunca existieron paraguas, ni llovía torrencialmente como se conoce en la jerga popular. Los paraguas existían en Europa y otras partes del mundo para 1810, pero aún no se estilaba su uso en Buenos Aires.
Por eso, reflexionar sobre nuestro pasado cobra vital importancia, ya que nos brinda una visión más amplia y precisa de nuestro presente. Al comprender nuestras raíces, estamos mejor preparados para orientar el rumbo futuro de nuestra sociedad de manera informada. Al desafiar las narrativas establecidas y buscar la verdad histórica, podemos evitar caer en los mitos y las construcciones ficticias. Esta actitud crítica nos permite fortalecer nuestro compromiso como ciudadanos y contribuir activamente a la formulación de políticas que promuevan el bienestar colectivo, siguiendo el ejemplo de quienes lideraron y participaron en la gesta revolucionaria que dio origen a nuestra nación.

Referencias
- Di Meglio, Gabriel (2006). ¡Viva el bajo pueblo! La plebe urbana de Buenos Aires y la política entre la Revolución de Mayo y el rosismo. Buenos Aires: Prometeo, 27-75.
- Di Meglio, Gabriel. (2016). 1816. La trama de la independencia. Buenos Aires: Planeta.
- Halperin Donghi, Tulio (1978). "Militarización revolucionaria en Buenos Aires, 1806-1815". En El ocaso del orden colonial en Hispanoamérica. Buenos Aires: Sudamericana, 123-158.
- Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL). (s.f.). Fotografía del Cabildo de Buenos Aires. Recuperado de http://www.inapl.gob.ar/fotocabildo.
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