
La quimera del regreso
Luis Alberto Cazanave


Escribe: Luis Alberto Cazanave
No tuvo el coraje de llevarte de una y allí te dejó tirado. Eras mucha convicción para llevarla toda junta, imitando a los pumas del monte… quizás la idea era llevarte de noche para que no se notara o no doliera tanto.
No hacía falta coincidir para entender lo que sentías, respetarnos en las diferencias fue el norte en nuestro andar transcurrido que, quizás por ser corto, lo llenamos de intensidad.
Un día, como siempre, llegaste con cosas nuevas. Recuerdo que me trajiste unos viejos maíces, que nosotros todos los años ponemos a germinar esperando la quimera de tu regreso para mostrarte orgullosos que no sembraste en vano.
Te confieso… Tuve un tiempo triste pensando que te habías muerto, pero cuando veo los choclos llenos de granos, o los ojos de Olivia y Fermín, me doy cuenta que apenas te escondiste entre nosotros como una forma de mirarnos de lejos.
Bueno… es tarde, hace mucho calor en la chacra, cuando vengas tené cuidado en la huella, la arena está muy suelta, no está fácil para la moto.
Perdón… pero hace un tiempo que no venías. No dudo que seguirás pensando que no hay agua como la de la chacra para el mate…
Date una vuelta pronto, te espero… hace rato que no te veo.
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