
Es pampeano y encontró un collar histórico en San Luis
InfoHuella


Crónica del encuentro
Hay asuntos que se relacionan por un principio de conexión no causal que Jung llama sincronicidad.
Por: Emmanuel Peret.
La hermana de mi novia estudia fonoaudiología en San Luis. Por lo tanto, aprovechamos uno de los últimos fines de semana largos del año, para escaparnos de la rutina y visitarla, junto a su familia. El sábado 14 de octubre, nos despertamos temprano, contrario a la idea que teníamos de descansar hasta llegado el mediodía. Como parte del plan del día, se nos ocurrió dirigirnos hacia Trapiche.
Una pequeña localidad, limpia, ordenada y pintoresca a escasos kilómetros de San Luis Capital. Una vez reunidos en las puertas de Trapiche, bajo una espesa sombra decidimos seguir el camino hacia los Siete Cajones, una pequeña playa pública entre piedras en las que se escurre un hilo de agua, con diminutas cascadas que resuenan en el silencio de la sierra Puntana.
Nos acomodamos, sobre una roca, desplegamos el mate en ronda y con coraje sumergimos los pies en el agua fría del río Los Manantiales. Caminando con dificultad entre las piedras del fondo del río, seguí la corriente unos metros, mientras que pequeñas mojarritas se movilizaban con cada paso que daba. Cuando de pronto, ante un desvío del cauce, entre las vibraciones que el viento provoca en la superficie del agua transparente pude ver con cierta dificultad una forma particular.
Un pequeño círculo asomaba entre las piedras, un círculo perfecto. Acerque el rostro al agua y con un poco de temor sumergí mi mano para tocarlo, sospechando que podría ser alguna especie de animal desconocido. Pero grande fue mi sorpresa al ver que había muchos más círculos verdes por el musgo, lo saqué del agua y en el momento reconocí la forma de un collar, más específicamente una gargantilla de metal. La metí en el bolsillo y volví sobre mis pasos, en busca de un mate y sombra, para compartir el hallazgo con mi familia.

Terminado el fin de semana, ya en casa, mi mamá tomó el collar y lo limpió con paciencia.
El brillo del cobre comenzó a surgir entra cada una de las piezas del collar, y los círculos que me habían sorprendido a primera vista, terminaron por ser monedas, con inscripciones extrañas. Fue entonces que comenzó la investigación.

Las nuevas tecnologías a disposición que permiten la búsqueda por imagen, nos permitieron saber que se trataba de una gargantilla con monedas pertenecientes al imperio Otomano. Al profundizar la investigación surgió que se trata de una moneda de "10 Para", del año 1911 (1327 del calendario islámico) que estuvo en circulación durante el periodo del Sultán Mehmed V. Tiene un diámetro de 18,9 mm. Pesa 2,60 gramos y a diferencia de lo que en principio creí que era cobre por su color, en verdad es de níquel.

Mehmed V fue un sultán para el olvido. Si bien, era una persona culta y muy instruida, su falta de carácter y los tiempos violentos durante los cuales le toco reinar desde 1909 hasta 1918 tuvieron graves consecuencias para el Imperio Otomano. Mehmed V se caracterizó por perder territorios. Murió a los 73 años, cuatro meses antes de finalizar la primera guerra mundial. No llegó a ser testigo de la caída del Imperio.
Las cosas son simplemente cosas si no tienen una historia que las acompañe. Con los pies sumergidos en un río recóndito entre las sierras podría haber coincidido en tiempo y espacio con un pedazo de metal, pero en realidad encontré un portal que me permitió ingresar a través de los años a unos aposentos reales, aquellos donde el sultán Mehmed con gran sabiduría en literatura, no correspondía a las acciones que reclamaba la realidad de su momento. A sólo dos años de haber iniciado su reinado, acuñó una moneda que puso en circulación con su propia firma, quizás por gusto, quizás por continuar con la tradición. Los años pasaron, unas guerras terminaron y otras nuevas comenzaron, las fronteras cambiaron, las distancias se acortaron, y alguien transformó esa moneda en un ornamento para colgar. Perdido su valor económico, recuperó el valor estético, engarzado con pequeños detalles, rodearon un cuello, hasta el inexacto día en el que cayeron al agua, nadie sabe dónde, cuándo, ni porque razón, hasta el exacto día en el que nos encontramos. Una reunión en el tiempo, similar a las que el psicoanalista Carl Gustav Jung llamaba sincronicidad. Un hecho accidental, que en realidad no lo es. La subjetividad flotando hacia la superficie de uno mismo, para encontrar otras vidas y crear con ellas vínculos. Transformar lo común, en algo especial.
Emmanuel Peret
-Fuentes consultadas:
*https://es.wikipedia.org/wiki/Mehmed_V
*https://www.foronum.com/catalogo-de-monedas/imperio-otomano/n-7564-10-para
*https://picclick.es/Moneda-de-10-paraguas-Turqu%C3%ADa-Imperio-Otomano-1915-255649311475.html
*https://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-1177800483-turquia-imperio-otomano-moneda-10-para[1]ano-1911-1327-_JM
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